404 Not Found

Not Found

The requested document was not found on this server.


Web Server at vps456091.ovh.net
Home » Entrevistas, Noticias

Entrevista a Alexander Kliwadenko (’01)

12 Agosto 2011 833 vistas 1 Comentario
Imprimir Artículo

 

1.      ¿Cuál es el principal desafío de tu cargo como Director Social de Un Techo para Chile?
El director social es quien se encuentra a cargo de la institución y debe tener la capacidad de trasmitir un horizonte, sentido y visión sobre la cual dirigir el trabajo de cada día. El desafío es estar a la altura de aquello, sobre todo en esta nueva etapa que comienza UTPCH, con una tremenda expansión por todo el continente y con un Chile que está despertando a nuevas inquietudes, pero continua manteniendo realidades de injusticias que no han sido superadas y al mismo tiempo van apareciendo otras.

 

2. Según tu opinión, ¿dónde se evidencian las mayores desigualdades de nuestro país?
Creo que son 3 los focos principales de la desigualdad en Chile: a) distribución de los ingresos: tan solo un 10% de la población del país concentra el 40% del ingreso de este; b) educación: un sistema que solo reproduce o aumenta las desigualdades dadas desde la cuna, es decir, aquellas que se originan simplemente por el lugar en que se nace; c) distribución urbana: existe un número muy reducido de comunas, ubicadas en forma relativamente céntrica; buenos accesos, poca densidad poblacional, descontaminadas, con una buena cantidad de áreas verdes e índices de seguridad altos. Al mismo tiempo existe un gran número de comunas que se encuentran en la periferia de las ciudades; malos accesos, lejos de las oportunidades, fuentes de empleo, con malos sistemas de trasporte, alta densidad de personas, alta contaminación, escasas áreas verdes y mucha violencia y delincuencia. Esto no sólo es escandaloso, sino además muy peligroso. Una vasta literatura muestra que los países que han alcanzado ciertos umbrales de desarrollo exhiben mejores indicadores sociales cuando sus niveles de desigualdad socioeconómica son reducidos. Al contrario, países avanzados en términos de ingreso per cápita pero con malas distribuciones de riqueza sufren de una serie de trastornos sociales, como ha comenzado a suceder en Chile.
3. ¿Crees que, como país, estamos avanzando con convicción a la superación de la pobreza?
Siento que lo veníamos haciendo con mucha fuerza. Pero en el último tiempo observo una fuerte confusión en las prioridades y metas que como país debemos tener. Para mí el problema energético es muy importante, pero antes esperaría que la ciudadanía salga a las calles con la misma o mayor fuerza a protestar por las 33 mil familias que aun viven en campamentos y sin servicios básicos o por las 600 mil familias que viven hacinadas en blocks. Lo que sucede hoy con la educación es esperanzador en cuanto a la ciudadanía y a los nuevos tejidos sociales que se han ido conformando, pero al mismo tiempo genera un cierto pesimismo sobre nuestra actual clase política. Tal vez el mayor peligro que veo es una gran pérdida de confianza en nuestras instituciones. La gente ha dejado de tener respeto por ciertas instituciones, pues estiman han dejado de ser instrumentos para buscar o promover la justicia. El problema es que sin institucionalidad es imposible gobernar y atender a las necesidades de la ciudadanía para ir avanzando en la búsqueda de una sociedad más igualitaria.

 

4. ¿Qué nos falta, cómo podemos aportar? ¿A la sociedad civil, al gobierno, a las instituciones?
Poner a nuestro hermanos -los postergados de siempre, con rostros concretos-, en el centro de nuestro trabajo desde donde nos corresponda actuar y exigir a nuestras autoridades (sin importar el sector político o ideología), medidas de calidad que apunten a dar soluciones reales y dignas a estos problemas.

Pero no basta solo con eso, este sistema esta colapsando por muchos lados y debemos entender que la única forma de pasar de una vez por todas de una sociedad de privilegios a una de derechos, es que entendamos que únicamente es posible terminar con la pobreza y construir una sociedad justa, si los que hemos nacido afortunados estamos dispuestos a poner en riesgo ciertas seguridades que no tienen razón de ser. Todo lo que nosotros tenemos en exceso, implica carencia para otros. Esto es duro pero real. Por ello debemos comenzar optando por formas y estilos de vida más sencillos e inclusivos, que no violenten a tantos que apenas sobreviven.
5. ¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el Colegio? ¿Qué crees que te aportó para tu formación personal y profesional de hoy?

Tengo tremendos recuerdos, es el lugar en donde me forme, me divertí, aprendí, fui descubriendo mi vocación y por sobre todo el lugar en donde encontré a mis amigos, hermanos y compañeros de vida. Con ellos continuamos trabajando juntos y nos acompañamos en nuestras búsquedas personales y comunitarias. Para mí el paso por el colegio aporto convicciones de vida, fruto del espíritu de libertad y humanismo de la congregación. Sobre todo la capacidad de aprender a dialogar y escuchar. La acogida y paciencia que siempre recibí, me permitió entender que la vida debe ser vivida con humor y que uno no debe tomarse tan enserio. Difícilmente en otro lugar me habría podido desarrollar con tanta naturalidad.

6. ¿Alguna anécdota que contar?

En quinto básico una profesora estaba retando a un compañero por una tontera. Yo encontraba que el reto no tenía razón de ser, por eso me pare de mi silla y le dije: – profesora me parece injusto lo que está haciendo.
Ella respondió enojada: – que acaso usted se cree el abogado del pueblo?
A lo que conteste: – ¡objeción su señoría!
Lógicamente termine en la inspectoría.

 

7. ¿Algún profesor que haya sido especialmente significativo?
Déborah Singer. Una amiga y testimonio silencioso de mujer
8. ¿Quieres hacerles alguna invitación a nuestros ex alumnos y ex alumnas que les gustaría ser voluntarios de algún proyecto social?
Yo les diría que conozcan el Techo. Es un lugar en el que han pasado y actualmente trabajan muchos ex manquehuinos, lo que siempre se nota y deja huellas. Es un espacio para construir una sociedad y país más justo, para luchar en contra de la exclusión junto a cientos de jóvenes que tienen el mismo anhelo a lo largo de todo un continente. Los que hemos tenido la suerte de involucrarnos en este proyecto, hemos encontrado grandes amigos, hemos fortalecido convicciones y hemos sido parte de una experiencia trasformadora, que solo es posible en el trabajo diario con y por las familias más excluidas de Chile. El techo es hoy un espacio abierto para todo tipo de ideas e iniciativas. Pero por sobre todo, el techo es un espacio que permite vivir una vida con intensidad y sentido. Un lugar desde el cual se gasta la vida con otros sin que ello importe, porque se gasta en algo mayor, en algo que nos trasciende y nos saca de esa individualidad a la cual somos arrastrados en cada momento.

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin votos)
Loading ... Loading ...

1 Comentario »

  1. gennara cabrera garrido dijo:

    ¡Qué hermoso que la inteligencia, vaya acompañada de una sensibilidad tan motivadora! Además es loable su gran entrega a los más postergados, lo cual ha logrado grandes cosas que le han llevado alegría a los que nunca habían poseído una vivienda digna, o la perdieron con el terremoto. Creo que Alexander tiene muy clara esta verdad revelada por el HOMBRE MÁS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS : hay más felicidad en dar que en recibir.

Deja tu comentario!

Agrega tu comentario a continuación. Tambien puedes suscribirte a estos via RSS.


Sitio web desarrollado por
404 Not Found

Not Found

The requested document was not found on this server.


Web Server at vps456091.ovh.net